Un estudio demuestra cómo las redes sociales contribuyen a los trastornos alimentarios en los jóvenes.

9-12-2013


Las redes sociales, en especial Facebook, puede contribuir en la promoción de los trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia o la bulimia. Así lo asegura una investigación realizada en la Universidad de Washington DC, en EE.UU. tras analizar los comportamientos de 130 adolescentes en esta red social y su opinión sobre suy propia imagene corporal.

Los resultados que han sido publicados en Cyberpsychology, Behavior, and Social Networking, apuntan no a la red social en sí, sino al uso que se hacen de las fotos que sus usuarios publican en Facebook. En concreto, los investigadores vieron que el tipo de información que demandaban, así como el tiempo que usaban la reda social se relacuonaba directamente en cómo se sentían ellas físicamente.

En entrevistas de 20-30 minutos los investigadores les preguntaban sobre su uso de Facebook: se usaban la herramienta de «crear un evento», usaban el «chat» o preferían decantarse por ver «imágenes o fotos». Y los expertos vieron que aquellas que pasaban la mayor parte del tiempo en Facebook con actividades relacionadas con la fotografía eran más propensas a expresar un ideal de delgadez, estar insatisfechas con su peso o buscar información sobre dietas o productos para adelgazar.

Campañas de prevención

Aunque los investigadores recnocen que con esta metodología no han podido determinar si las adolescentes ya tenían problemas de autoestima con su aspecto o no, sin embargo los autores del trabajo, Evelyn P. Meier and James Gray, especulan con la posibilidad de que, al igual que el modelo de belleza que se propone desde muchas revistas o camapañas de publicidad, las imágenes que están en Facebook pueden influir la forma en la que las adolescentes se ven a sí mismas. De hecho, los expertos creen que estas imágenes pueden actuar de germen para un trastorno de la conducta alimentaria y exacerbar la forma en la que las chicas aplican los ideales de apariencia social sociales a ellas mismas. «El tipo de foto compartida en Facebook puede acelerar este proceso», sostienen .

Dada la conexión que existe entre los trastornos alimentarios y la distorsión y la insatisfacción de la imagen corporal, los investigadores subrayan que resulta importante identificar qué factores contribuyen especialmente en este grupo particularmente vulnerable. «Mediante la identificación de dichos factores podemos avanzar hacia el diseño de programas de prevención de los trastonos de la conducta alimentaria más eficaces», apuntan los investigadores en su trabajo. Y así piensa también dijo Brenda K. Wiederhold, editora de la revista: «vale la pena analizar la influencia de las fotos de Facebook como un contribuyente potencial a dietas no saludables».

FUENTE: www.abc.es

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