El perfil tipo de los enfermos de anorexia está cambiando

Desde la Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra advierten de que la edad media de las mujeres que padecen anorexia en Vigo ha aumentado, pasando de los 18 a los 29 años.

MARÍA COLLARTE. 30.10.2006 20 minutos

Despunta, de forma considerable, dentro de esta subida, el número de casos entre mujeres que han superado la cuarentena. Tanto es así, que ya se ha igualado con el número de chicas adolescentes, a las que siempre ha ido ligado el problema de los trastornos alimentarios.

Los conflictos emocionales y de pareja son la principal causa de que este sector de la población sufra, sobre todo, anorexia nerviosa, que es una patología por la que el enfermo deja de ingerir de manera tajante alimento, con la consiguiente y rápida pérdida de peso.

«No se ven gordas y son conscientes de lo que les está pasando, pero no encuentran la manera de dejar de hacerlo. Además, intentan no planteárselo mucho porque si lo hacen, acabarían dándose un atracón porque realmente lo que están es muertas de hambre», asegura Marián García, psicóloga y directora de la Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra, situada en la ciudad olívica.

El aumento de la esperanza de vida y la obsesión por seguir siendo joven y atractiva para los demás continúan siendo factores determinantes en la aparición de esta enfermedad.

«Es que hoy en día, una mujer de 60 años ya no es una anciana, como ocurría antes. De cualquier forma, los síntomas son iguales que en el caso de las adolescentes», indica Marián García.

Esos síntomas son: pérdida inexplicable de peso y de la menstruación, nerviosismo e irritabilidad, búsqueda reiterada de excusas para no comer y también pérdida del apetito sexual.

El problema radica en que cuanta más edad tengan las mujeres que padecen anorexia, su pronóstico de curación se vuelve «mucho más desfavorable», advierte la psicóloga de la asociación viguesa.

Demasiado pronto

Aunque la media de edad en los casos de anorexia ha subido, la Asociación de Bulimia y Anorexia de Pontevedra han tratado y tratan la enfermedad en niñas «cada vez más pequeñas». Hasta hace poco, han estado trabajando en la recuperación de una de tan sólo 11 años, sumamente perfeccionista y muy brillante en los estudios. Se había puesto como meta alcanzar un peso mínimo para «ver qué pasaba». Cuando lo alcanzó, volvió a comer.

La Xunta les ha dejado sin local

El Gobierno autonómico cedió a la asociación viguesa un local de obra hace 16 meses para que se instalaran allí una vez reformado, pero sin dar explicación alguna se lo han quitado. Por ello, están desarrollando su trabajo en «condiciones penosas».

FUENTE: 20 Minutos

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