Recomendaciones

Recomendaciones Familia

  • Los síntomas alimentarios son solo la punta del iceberg,
  • Habla de lo que has observado desde la empatía, sin juicio y estando abierto a escuchar.
  • No pongas el foco en la comida y el peso, mejor exprésale tu preocupación por sus cambios emocionales y/o en las relaciones.
  • El momento ideal no existe, pero es importante que podáis hablar desde la serenidad, no en medio de un enfrentamiento.
  • Busca crear un clima de confianza, cuando no haya prisa.
  • Intenta entender por lo que está pasando y escucha cómo se siente, sin opinar sobre lo que te cuente, sin regañarle o culpabilizarle por sus comportamientos. Para ayudar necesitas entender.
  • No intentes imponer tu punto de vista/tener razón.
  • Solo necesitamos que acepte que pasa algo, no es imprescindible que admita tener un TCA.
  • Proponle consultar con un profesional para que os oriente y le ayude con lo que le pasa.
  • Piensa que puede resultar difícil reconocer que se necesita ayuda. Dale tiempo y hazle saber que estás a su lado para cuando lo acepte.
  • Las cosas no van a cambiar de un día para otro. El camino puede ser muy frustrante para todos. Intenta tener paciencia y valorar los pequeños pasos.
  • Tú también necesitas apoyo, busca espacios de autocuidado. Si te sientes sobrepasado, contacta con un profesional y/o busca un grupo de autoayuda.
  • Intentar que la alimentación sea saludable, sin obsesionarse. La comida también es un momento para compartir, socializar y disfrutar. Salud también implica flexibilidad.
  • Es positivo realizar, al menos, una comida al día con la familia y compartir cómo nos va o qué estamos haciendo. La conversación es mejor que no gire en torno a la comida.
  • Evita las bromas o comentarios críticos sobre el cuerpo o el peso.